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10 Reglas para Cuidar la Piel de Tu Cuerpo

Durante todo el año la piel del cuerpo sufre condiciones diferentes: en verano el sol y el calor, y en invierno el frío y el viento. No es de extrañar que tengamos que cuidarla en profundidad, por eso he decidido recopilar los trucos y remedios que debemos tener en cuenta a la hora de cuidar la piel del cuerpo.

Para cuidar la piel del cuerpo hay que hidratarla y nutrirla constantemente. Con la hidratación se mantiene elástica, con vitalidad y protegida, mientras que con la nutrición la piel es más saludable y, por tanto, bonita. Por otro lado, hay que protegerla del sol y los agentes externos.

La piel corporal necesita de cuidados más o menos intensivos según la edad, sus características y hasta la estación del año en la que nos encontramos. A continuación te explico las 10 reglas que necesitas para cuidar tu piel y como cuidarla según cada tipo de persona.

10 Reglas para Cuidar tu Piel Corporal de Manera Natural

1. Proteger la Piel del Sol

El sol es sin duda uno de los agentes externos que más daña la piel. Los rayos UVB no solo la irritan y la dañan, sino que también hacen que pierda más rápidamente el colágeno y la capacidad de la piel de absorber el agua.

En Magister Fórmula no podemos recalcar más esta regla. La piel no solo se irrita al estar un tiempo prolongado desprotegida bajo el sol, sino que también tiene sus malos efectos a largo plazo: aparición de manchas, piel tirante, arrugas, piel rugosa, etc.

2. Utiliza un Jabón Suave sobre la Piel

Utiliza jabones suaves y ricos en lípidos para la ducha. De esta manera evitarás que tu piel se reseque demasiado después de la ducha. Para encontrar este tipo de jabones búscalos por nombres como: Jabón nutritivo, Ph Balanceado o con Vitaminas y Minerales.

Muchos jabones y geles de ducha resecan la piel, por lo que uno rico en alimentos para la piel va a marcar la diferencia en tu día a día.

3. Darte Duchas Templadas

La temperatura del agua con la que te duchas va a ser determinante en la salud de la piel.

Por ponerte un ejemplo. La piel que primero recibe el agua de la ducha suele ser la del cuello, escote y pecho. Estas son las pieles más frágiles y delicadas de todo el cuerpo (aparte de la del contorno de los ojos), por lo que se va a ver claramente influenciada por el agua de la ducha.

La ducha caliente: Si bien es cierto que el agua caliente mejora la circulación y abre los poros de la piel; va a irritarla y enrojecer las pieles sensibles. Igualmente, es mala para el cabello y en general si nos pasamos va a fomentar la aparición de arrugas y manchas en la piel.

La ducha fría: Ayuda a la piel a eliminar toxinas y hace que retenga mejor la hidratación. Sin embargo, un agua muy fría también puede irritar y hasta quemar la piel, lo que no la beneficia para nada.

La ducha templada: ¡Lo mejor de los dos mundos! Trata de darte duchas en la que la temperatura sea la del ambiente. Vas a permitir que la sangre circule correctamente y vas a evitar irritaciones. Además, las pieles sensibles de la cara y de la zona del cuello, pecho y escote no se van a ver dañadas.

Finalmente, es mejor una ducha que un baño largo.

4. Exfolia la piel de vez en cuando

Al cabo del día la piel del cuerpo tiene células muertas, grasa, impurezas, rastros de contaminación, etc. Por lo que librarnos de esa capa va a preparar a la piel para recibir y absorber mejor los nutrientes que más adelante le aplicaremos.

Es importante exfoliar la piel con suavidad, pero con consistencia y una vez ha sido limpiada. Tras la ducha es lo ideal.

Por otro lado, te recomendamos que lo hagas no más de 3 veces por semana, para fomentar la regeneración celular y por las noches, ya que la piel exfoliada está más desprotegida y durante el día la exponemos a diferentes elementos que la van a irritar más.

5. Secar con Suavidad

Después de una ducha hay que secar bien la piel para eliminar restos de los productos utilizados como el jabón. No hay que frotar la piel con brusquedad hasta que se seque.

Después de secarla, la piel está lista para ser tratada con una crema especializada para cuidarla en profundidad.

6. Hidrata la Piel

Es muy importante hacer del ritual de hidratación un ritual diario después de la ducha. De esa manera reparamos la capa de la epidermis de nuestra piel y mantenemos unos niveles de hidratación óptimos.

Usar una crema especializada y con ingredientes nulos en toxicidad va a darle a la piel firmeza, suavidad y elasticidad. Para ello te recomendamos una leche corporal con aceite de almendras dulces, lo mejor para nutrir la piel en profundidad y con un aroma muy rico.

Échale un vistazo a nuestras cremas corporales aquí 🙂

7. Beber Mucha Agua

Sobre este tema hemos hablado mucho en nuestro artículo sobre los beneficios de beber agua en la piel.

Debes saber que es muy importante saber que hay que beber unos 8 vasos de agua al día, de esa manera el cuerpo recibe las cantidades de líquido que necesita, retiene mejor el agua, la hidratación es más alta, la circulación idónea y, por tanto, la piel es más resiliente y sana.

8. Llevar una Dieta y Ejercicio Equilibrado

La alimentación es uno de los factores principales que afectan a la salud de la piel corporal. Mantener una alimentación sana y equilibrada es uno de los mejores consejos que podemos darte. Tu piel también sale beneficiada. Intenta comer unas 5 piezas de fruta al día.

Por otro lado, el deporte va a ayudar a tersar la piel, a ponerla prieta y evitar la aparición de la celulitis e incluso de las estrías.

Además, puedes hacer uso de la nutricosmética. Con la ayuda de los complementos alimenticios de colágeno y ácido hialurónico puedes mejorar el estado de la piel desde el interior. Échale un vistazo a nuestra Fórmula Antiedad, y benefíciate no solo de una piel radiante y joven, sino también de articulaciones y huesos fuertes.

9. Llevar una Buena Calidad del Sueño

Dormir es muy importante para todos los aspectos de la vida, incluso para la piel. Si duermes bien y las horas suficientes, la piel se relaja y, por tanto, permite la absorción de los nutrientes, la producción de colágeno y la eliminación de ciertas toxinas.

No es de extrañar que cuando dormimos mal nos vemos como unos zombis, por lo que cuida tu sueño y cuidarás el aspecto y salud de tu piel.

10. Lleva Buenos Hábitos

Evita fumar: El tabaco deja el cutis apagado y sin brillo. Y eso genera que la piel envejezca. Si fumas y lo dejas, las mejoras de la piel ocurren a los pocos días.

Masajea la piel: Hacer masajes estimula la circulación y relaja la piel. Se mejora la absorción y se favorece la renovación celular.

¿Cómo cuidar la piel del cuerpo según tu edad?

A los 20 y 30 años: La piel aún absorbe y produce con facilidad el colágeno, gozamos de una piel resiliente y que se cura con facilidad. En esta época es crucial proteger y prevenir los daños a la piel. Cuídala del sol con protección solar y repárala cuando sea necesario. Dale hidratación y nutrición constantemente con cremas corporales.

A los 40 y 50 años: La piel ya no absorbe con tanta facilidad los nutrientes y empiezan a aparecer las manchas y arrugas en la piel. Para evitarlo te recomendamos el uso de cremas más específicas. Usa cremas Antiestrías y Anticelulíticas en caso de necesitarlo y protege la piel constantemente.

¿Cómo Cuidar la Piel del Cuerpo según tu Tipo de Piel?

Según tu tipo de piel deberás cuidarte de una manera o de otra. Aquí te decimos cómo:

  • Piel Grasa: la piel grasa produce más sebo y, por tanto, genera impurezas y a veces acné. Una piel grasa obstruye los poros y en consecuencia cobra más relevancia la necesidad de mantenerla limpia y exfoliada.
  • Piel Normal: Con una piel mixta o normal deberemos tener un cuidado más focalizado, según la zona de la piel deberemos hidratar y nutrir más en un lado, mientras que limpiar y exfoliar en otros. Lo ideal es llevar una rutina constante y uniforme en todo el cuerpo.
  • Piel Seca: La piel seca está más escamada y rugosa. La tirantez es común, por lo que cobra especial importancia la hidratación y nutrición.
  • Piel Sensible: La piel con tendencia a la irritación y la rojez necesita un cuidado muy intensivo. Si es tu caso te recomendamos las duchas templadas y la protección frente al sol. En cuanto a la hidratación, échale un vistazo a nuestra crema multrinutritiva de manteca de karité para las pieles sensibles y dañadas.

Espero que te haya servido de utilidad este artículo, si te interesa por aquí te dejo algunas de nuestras cremas para el cuidado de la piel. Las elaboramos con mucho amor y con ingredientes de orígenes naturales y de nula toxicidad 🙂

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